Proyectos cumplidos
Castillo de Santa Catalina
- Rehabilitación realizada por alumnos de escuelas taller
- Adecuación de naves
- Recuperación de la capilla, antiguas celdas y módulo de entrada
- Trabajos de urbanización del entorno por más de 661.100 euros
El Castillo de Santa Catalina es una de las imágenes de la ciudad, junto con la Catedral y la playa de la Caleta, más fotografiadas por quienes visitan nuestra ciudad. Un equipamiento municipal que es un continuo goteo de cultura tanto nacional como de fuera de nuestras fronteras, desde las puestas de sol cada miércoles de verano, hasta los conciertos alternativos, exposiciones de gran porte como la de Sorolla, Diego Ribera o Cecilio Chaves hasta muestras de cariz iberoamericano como la de Tamara Ávalos o el arte cusqueño.
Este Castillo, al encontrarse inmerso en el mar es objeto de continuos arreglos por parte del Ayuntamiento, desde que se desafectara al Ministerio de Defensa. Las labores de rehabilitación han contado con el trabajo de escuelas taller durante meses para poner en valor el emblemático inmueble.
Las obras han ido desde la adecuación de las plantas superiores de las naves de San Juan y San Nicolás, la recuperación completa de la capilla del castillo, las antiguas celdas y parte del módulo de entrada para alojar los baños y una cafetería. Ahora, además de las salas de exposiciones también hay tiendas de artesanía y talleres de artistas.
Después de estas reformas, el Castillo de Santa Catalina está siendo objeto ahora de trabajos de urbanización del entorno por más de 661.000 euros, que permitirá que por ejemplo, el foso tenga una imagen más adecuada con respecto a la fortificación a la que envuelve.
El Castillo de Santa Catalina forma parte del arco de equipamientos culturales municipales que se dibuja en pleno Casco Histórico de la ciudad. La programación cultural y su propio encanto lo convierten anualmente en foco de numerosas visitas tanto de residentes como de foráneos.
Se ha convertido en un gran espacio cultural y lúdico polivalente, incluyendo: salas permanentes sobre historia local, así como talleres pedagógicos para escolares (“Tapeca”) , salas de exposiciones temporales y tiendas y talleres artísticos y artesanales, entre otros servicios, además de la celebración de conciertos y actividades veraniegas en el patio de armas del Castillo.






